PROTOTIPO O ESTÁNDAR RACIAL

Aspecto General: Animal esbelto, arrogante, con marcha airosa.

Peso: Machos adultos, de 3 a 4 libras (1,380 kg a 1,840 kg). Hembras con un desarrollo corporal acorde a su edad y momento del ciclo biológico.

Forma del gallo:

Cabeza: Pequeña y en su conjunto se asemeja a la de las aves de rapiña.

Pico: Fuerte y ligeramente curvo.

Ojos: De mirada expresiva y viva.

Cresta: Simple o en roseta.

Cuello: de mediana longitud en proporción al cuerpo, fuerte y cubierto por una gola larga y descendida que cubre los hombros por completo.

Alas: Largas y fuertes, recubriendo los muslos, pudiendo cruzarse por detrás, siendo este carácter preferido.

Dorso: Alargado, estrechándose hacia atrás, de inclinación leve a moderada.

Pecho: Ancho y desarrollado.

Cola: Larga y ahorquillada; llevada a media altura.

Muslos: Fuertes y bien separados.

Tarsos: Finos y redondeados, de longitud proporcionada al cuerpo, con espolones o puyas desarrolladas y de colocación baja.

Dedos: En número de cuatro, largos y finos, apoyándose en el suelo el posterior.

Forma de la gallina:

Salvo la cola, que en la hembra está un poco abierta y tan inclinada que muchas veces forma línea seguida con el dorso, las demás características son semejantes a las del macho, salvo las modificaciones propias del sexo.

Coloración y plumaje:

La coloración es la siguiente: roja en la cresta, cara, barbilla y orejillas. Los ojos pardos, gris pálido o castaño y rojo. Los tarsos, al igual que los dedos, amarillos, verdes o gris pizarra. El pico amarillento, existiendo algunos gallos con pico y espolones negros. El huevo de la reproductora siempre blanco. Respecto a la coloración del plumaje existen las siguientes variedades:

• Colorados. Es la variedad más frecuente. Su coloración de conjunto es el castaño, más o menos encendido, combinada a veces con negro, éste último color tiende a una mayor concentración en alas, gola y pecho. La distribución del color por regiones es la siguiente: cabeza, anaranjado fuerte; cuello, anaranjado oscuro en su borde traqueal y esclavina, anaranjado encendido; alas, rojas con reflejos metálicos; silla y dorso, colorados; pecho, negro brillante, y plumón marrón grisáceo. Las gallinas de esta variedad varían del color trigo al aceitunado (variedad perdiz).

• Anaranjado. Combina el color castaño de tonos de oro viejo con reflejos de negro azulado, verde o azul en el pecho, muslos y plumas largas de alas y cola. Cabeza anaranjada; cuello en su borde traqueal, anaranjado claro y esclavina oro viejo; alas, anaranjadas con reflejos, y silla y dorso, naranjas. Las gallinas de esta variedad tienen sobre un color general castaño claro, el pecho color salmón fuerte y las plumas del cuello y dorso una raya amarillo-oro brillante en su eje longitudinal.

• Mulato. Es un anaranjado con tarsos, pico y párpados oscuros tirando a negro.

• Cenizo. Así denominado por sustituir el color ceniza al negro en las regiones que venga éste en las variedades colorado, anaranjado y negro. Las gallinas son de color ceniza uniforme.

• Giros. Están definidos por la existencia de tonos plateados en el plumaje, combinados con otros que proporcionan las distintas variantes descritas a continuación. En realidad responden a una degradación de la variedad colorada hacia el castaño claro o blanco.

• Giro real. Fondo negro lustroso, manchado de lunares blancos o amarillo mate; esclavina blanco brillante. Las gallinas suelen ser más claras por sustitución del negro en la parte del pecho por blanco mate. Es frecuente en ellas el plumaje armiñado.

• Giro mariposa. Proceden de los pechinegros. El gallo es negro, excepto en el lomo, que son de un tono amarillo brillante. Las plumas de las alas tienen una franja marrón longitudinal como los dorados. El fondo negro del plumaje vira hacia tonos muy claros, pudiendo llegar al blanco. Las gallinas son negras, excepto el pecho, que tiene color salmón, y las plumas del dorso están marcadas con una raya típica amarillo brillante a todo lo largo de su eje longitudinal.

• Giros ala de pato. Se corresponden con la variedad pechinegros (dorados), pero sustituyendo los tonos rojos o castaños por amarillos en el cuello, dorso y llorón. Las gallinas tienen el pecho salmón y el resto del cuerpo pardo gris en ausencia total de amarillo. Las plumas del cuello machado de blanco en tonos grises pizarra más o menos obscuros, y en la parte superior de las alas ligeras manchas de color castaño.

• Jabados. En su plumaje entran el blanco, rojo y negro, teniendo el color rojo caoba de base con una mancha ribeteada de negro en cada una de las plumas del pecho, cuello y dorso. La tonalidad de conjunto varía según predomine uno de los colores sobre los demás. En las gallinas los colores son más uniformes en su distribución y alcanzan mayor regularidad las manchas.

• Melados. Anaranjado claro o blanco en la cabeza, cuello anaranjado claro en su borde traqueal, anaranjado en su tercio superior y blanco en el inferior; pecho, dorso y silla, naranja; cola blanca; plumón blanco.

• Pecho negro (pechinegro). Es el plumaje más típico del gallo de pelea. Es un colorado con el pecho, muslos, alas y cola negros con reflejos brillantes en verde o azul. Las gallinas tienen el pecho color salmón fuerte y las plumas del cuello y dorso levan en su eje longitudinal una raya amarillo-oro brillante.

• Blanco. Son raros los ejemplares con este color puro, lo normal es que aparezcan con plumas negras, rojas, etc., aisladas sobre el fondo blanco. Más frecuente es el plumaje general blanco con una proporción de rojo-marrón en el pecho y parte superior de las alas. En las gallinas el salpicado del pecho es más uniforme.

• Gallinos. Llamados así por la forma de sus plumas que les confiere el mismo aspecto que a las gallinas, ya que carecen del plumaje largo, estrecho y puntiagudo que el gallo normal ostenta en la cola y silla. Carecen asimismo de hoces caudales. En cuanto al color, es idéntico al de los gallos normales, pero siempre con menos brillo y sus reflejos metálicos.

• Reculos. Llamados así por carecer de rabadilla y por consiguiente también de cola, presentan las mismas coloraciones que los gallos normales.

• Negros. Se denominan negros, con carácter general, todos aquellos gallos que de adultos tienen las patas y pico muy oscuros o negros. No existen gallos completamente negros sin ser a la vez gallinos, en cambio son frecuentes las gallinas negras. En esta variedad el colorado suele ser muy intenso y más vivo que en las restantes, sobre todo en cuello y dorso.

Defectos eliminatorios: presencia de orejillas blancas, pico en forma de flauta, patas demasiado cortas y patas blancas.